¿Es libre el hombre?

Desde tiempos inmemorables, el género humano ha tratado de alcanzar lo que consideran subjetivamente estado de libertad. Sin embargo, cabe aclara o más bien cuestionamos sobre que es realmente libertad. ¿Tu libertad es igual a la mía?, ¿Es igual ala de tu hermano?, ¿Eres igual de libre a tu vecino, a tu padre o a tú madre?, O es acaso tu libertad ¿hacer lo que te viene en gana?, sin importar que con ello atropelles los derechos o el espacio de los otros, únicamente porque tú crees hacerlo mejor, o porque lo haces en aras de ejercer tu derecho a ser libre.

Partiendo desde estos preceptos empezar por pensar que el sentido de libertad es un tanto abstracto y llegar a definir claramente su significado es demasiado complicado, no sé si puedo abarcar de forma completa y minuciosa todo lo referente al tema, pero si intentaré dar una visión objetiva del mismo, tomándolo desde varios puntos de vista y basándome en las conclusiones que un especialista en el tema como lnmanuel Kant; pero no me pienso limitar a él ya que es mi deseo traer a colación algunos de los ejemplos más sonados en la historia.

Si hacemos una remembranza en la historia de la humanidad y nos trasladamos al inicio del mundo grecolatino, estoy seguro que todos recordaremos la historia de lcaro. Aquel personaje que paso atrapado muchos años en el laberinto de Creta en la ciudad de Tebas.

Ícaro, Presuntos Implicados.

De seguro que ahora recordamos más claramente la paciencia y el ingenio que este personaje tuvo para alcanzar su preciada libertad. Pasar tantos años ayudando a su padre en la construcción de las alas que les brindarían la preciada libertad, pero ¿qué fue lo que realmente sucedió cuando cumplió con su cometido? Término ahogándose en el mar cuando la cera que unía las plumas de sus alas se derritió por su ce nía al sol.

Pero, ¿qué fue lo que lo hizo acercarse tanto al astro rey como para arriesgar su vida? A mi parecer lo que hizo nuestro personaje fue motivado por su deseo de conocer y experimentar; amaba tanto ese oro brillante que observaba todos los días dándole la luz y el calor suficientes para que no muriera de frío en esas horas interminables mientras se hallaba preso. No sé si algún otro difiera de lo que opino, pero creo que cuando se ama algo tanto como lcaro amaba su libertad, lo primero que quiso hacer con ella fue alcanzar para dar gracias a la mayor inspiración que pudo tener para lograrlo. El sol fue siempre compañero, amigo inseparable, el motor que jamás le permitió desfallecer, por esto morir para darle gracias no es un acto tonto sino una expresión de libertad.

Esto nos podría hacer pensar que la libertad es mala, pero no es así. También podemos llegar a pensar que somos presos del destino y que lo que hizo ahogarse a lcaro fueron las leyes naturales ya que el hombre no puede volar como las aves. Pero esta afirmación también perdería peso ya que el hombre es tan libre como quiera ser, y tan libre como se permita a sí mismo.

Con esto pretendo adentrarme en un campo de análisis diferente, mejor aún desde un punto de vista filosófico ya que la libertad y los medios de obtención de la misma, por parte del ser humano ha sido tema de discusión desde muchos siglos atrás.

Entonces, ¿Qué es ser libre? O mejor aún ¿Qué tan libre realmente quiere llegar a ser el hombre? Muchos autores a través de la historia han querido dar una respuesta objetiva a este par de interrogantes y a muchos otros del mismo género, lo han intentado por medio de ciencias como la metafísica y la ética.

Sin embargo, se han encontrado con una disyuntiva que es: ¿Cómo explicar el término “ser humano”? ahora desde esta base se entiende el porqué de tantos intentos a lo largo del tiempo, ya que como seres nos hayamos condicionados por las leyes naturales que rigen a todas las criaturas vivientes. Pero por otra parte lo humano nos equidista por completo de ellos; en otras palabras el interrogante que queda en el ambiente es el porqué de la separación del “ser humano”. Es necesario que suceda esto porque nuestra parte racional o consciente nos permite separamos para mejorar y hacer un buen aprovechamiento de la parte irracional o animal, que es la directamente condicionada por las leyes naturales.

Sin embargo con estas conclusiones nos asalta ahora la incertidumbre de cuál es la parte racional si estamos hablando de algo que no es palpable o fácil de demostrar mediante la experimentación simple. Nadie mejor que lnmanuel Kant ha tratado de explicamos este fenómeno, planteándonos que la metafísica como ciencia no es posible, ya que no se puede demostrar. Dicho en otras palabras; demostrar que el alma o Dios existen es prácticamente imposible, sin embargo nosotros como seres tenemos la capacidad de creerlo así.

Somos libres de pensar que contamos con aun alma y un espíritu así no lo podamos palpar. Para Kant el espíritu es la coordinación de la experiencia, es decir que en nuestra parte inconsciente guardamos todo aquello que logramos obtener por medio de la experiencia consciente, almacenando a nuestro libre albedrío aquellas cosas que queramos y desechando las que no

Abandonando la metafísica y de la mano de nuestro filósofo estrella nos adentramos ahora en la ética, más exactamente en la moralidad y en esta parte es posible decir que sólo cuando nuestras acciones son producto de nuestra razón y somos conscientes de ellas, podemos hablar de acciones responsables, ya que los sujetos o seres humanos se deben considerar como libres en sí mismos, es decir, el resultado de sus propias acciones, sean buenas o malas deben ser asimiladas sin importar que nos conlleven exaltación o por el contrario reprimendas; siempre que esto suceda el hombre es realmente un fin en sí mismo, llevándonos a la conclusión de que la libertad es la capacidad De poder construir racionalmente leyes para nosotros mismos.

Y para terminar Kant nos lleva de la mano y nos enseña lo que él llama Mayoría de edad; en esta parte nos enfrenta a nosotros mismos, y debemos poner en práctica todo lo que ya hemos podido aprender con respecto a la libertad.

Es en esta parte como en ninguna otra donde lnmanuel nos demuestra que “para el ser humano el espacio, el tiempo y la causa, son manera de percibir y concebir, no cosas sino modos interpretación”. Así como el hecho que “queda desconocido para nosotros lo que puedan ser los objetos y nada conocemos, sino nuestra manera de percibirlos”, porque cada uno tiene una forma única e irrepetible aunque si puede ser similar a la de sus semejantes para interpretar el entorno que lo rodea y obtener de él los mejores resultados posibles.

De estas similitudes surge entonces aquello que llamamos compatibilidad y es así como el hombre en conjunto de “ser humano” puede vivir en el medio conformando una comunidad, que se regirá entonces por las leyes establecidas y acatadas al común acuerdo por cada uno de los individuos que conforman la misma, aceptando el debido correctivo cuando equivoquen sus actuaciones o colaborando para la aplicación de una medida preventiva a otros con el fin de evitar un quebranto a las leyes bajo las que han decidido regirse con antelación .

Cuando logramos interpretar las anteriores afirmaciones es el momento en el que nos convertimos en hombres mayores, libres, responsables, capaces de dar e interactuar con lo mejor de los seres que nos rodean, y esto para mí es el estado ideal para cualquier hombre

La Filosofía de la Libertad